Cambiar varias cosas a la vez: por qué no sabrás qué ha funcionado

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En breve

  • Si empiezas varios cambios el mismo día, sus efectos se mezclan: una mejora puede deberse a cualquiera de ellos, a la combinación o a algo que cambió en esas mismas semanas. En investigación, a eso se le llama confusión.12
  • La investigación tiene el mismo problema: un ensayo que evalúa un programa entero dice si el conjunto funciona, no qué parte. Para saberlo, cada componente se activa y se retira por separado.4
  • Para conseguir cambiar, ir por turnos no ha demostrado ser mejor que hacerlo todo a la vez: los ensayos que lo comparan dan resultados mixtos, y una revisión concluyó que ambos enfoques deben considerarse igual de eficaces.6810
  • Si quieres saber qué te funciona, escalona: un cambio, una medida que anotar y el siguiente cuando el primero esté asentado. Es una deducción de lo anterior, no una regla probada en ensayos.

Cuando alguien decide cuidarse, es frecuente que empiece varias cosas el mismo día: acostarse antes, caminar más, cenar distinto. Si unas semanas después se encuentra mejor, la pregunta natural es qué ha funcionado. Y casi nunca tiene respuesta.

Este artículo explica por qué, qué dice la investigación sobre si es más fácil cambiar de uno en uno o todo a la vez —una pregunta menos resuelta de lo que se suele contar— y cómo ordenar los cambios para poder sacar conclusiones. Desarrolla una idea de la guía de hábitos: la de empezar por pocos cambios, elegidos por ti.

Por qué no sabrás qué ha funcionado

En investigación, este problema se llama confusión: el efecto de lo que quieres evaluar se mezcla con el de otro factor, y la relación que ves queda distorsionada. Puede aparentar un efecto que no existe o tapar uno que sí existe.1 Si empiezas tres cambios el mismo día, cada uno es un factor de confusión para los otros dos: todos empiezan a la vez, así que cualquier diferencia que notes coincide con los tres.

A eso se suman dos trampas que aparecen aunque cambies una sola cosa. Comparar un antes y un después da por hecho que, sin el cambio, todo habría seguido igual; pero en esas semanas también cambian otras cosas, que se confunden con el efecto.2 Y si empezaste justo en una mala racha, lo normal es que lo siguiente se acerque a lo habitual aunque no hagas nada: es la regresión a la media.3 Las dos las explicamos con calma en cómo convertir un dato en una pregunta y una prueba.

Esto no convierte en un error cambiar varias cosas a la vez. Si lo que quieres es encontrarte mejor y no te importa qué parte lo ha conseguido, el problema es menor. Pesa cuando tengas que decidir qué mantener: a nuestro juicio, un cambio que te cuesta tiempo o esfuerzo merece más la pena si sabes que aporta algo.

La investigación tiene el mismo problema

Los programas de cambio de conducta suelen combinar varios componentes: contenidos, mensajes, seguimiento, quién los da. Un ensayo aleatorizado que compara el programa entero con un grupo de control dice si el conjunto funciona, pero no permite aislar el efecto de cada parte; y algunos componentes pueden estar haciendo efecto, otros ninguno y otros incluso restando.4

Para separarlos se usan diseños factoriales, en los que cada componente se activa o se retira por separado. Con dos componentes salen cuatro combinaciones —los dos, solo uno, solo el otro y ninguno— y los participantes se reparten al azar entre ellas.4

La misma lógica se puede aplicar dentro de una sola persona. En una serie de pruebas «n de 1» con 10 adultos, durante 60 días se sorteó cada día, y por separado, si el mensaje del día le proponía un objetivo de pasos u otro tipo de objetivo, y si podía ver lo que marcaba su podómetro. Según el resumen publicado, a dos les ayudaron los días con el podómetro a la vista, a otros dos los días con objetivo, y a seis ninguna de las dos técnicas.5 Solo se supo porque cada técnica se activaba y retiraba por su cuenta.

¿Es más fácil cambiar de uno en uno? Los ensayos no coinciden

Saber qué ha funcionado es una pregunta; conseguir cambiar, otra. Sobre la segunda hay ensayos que comparan dos maneras de plantear un mismo programa: abordar varias conductas a la vez o una detrás de otra. Una revisión sistemática encontró solo seis hasta 2015. Tres vieron alguna diferencia en al menos una conducta: dos a favor de ir por turnos en el tabaco y uno a favor de hacerlo a la vez en la grasa de la dieta. No hubo diferencias en cuántos abandonaron. La revisión concluyó que la evidencia es limitada y que ambos enfoques deben considerarse igual de eficaces.6

Cuatro ensayos que compararon cambiar varias conductas a la vez o por turnos
EnsayoParticipantesQué compararonQué encontró
Atención primaria, Estados Unidos (2007)7289 personas de 45 a 64 años con hipertensión, en un centro públicoTabaco, sal y pasos: los tres desde el principio o uno nuevo cada 6 meses, durante 18 mesesAl final, solo entre el 5 % y el 7 % de cada grupo, incluido el de atención habitual, cumplía al menos dos objetivos. En los objetivos por separado, los resultados tendieron a favorecer al grupo «a la vez»
Programa telefónico CALM, Estados Unidos (2013)8200 adultos de 45 años o más que decían sentirse estresados a menudo, con poca actividad y poca fruta y verduraEjercicio y alimentación a la vez, o uno primero y el otro a los 4 meses, durante 12 mesesA los 4 meses, solo el grupo que empezó por el ejercicio había aumentado la actividad. A los 12, solo en el grupo «a la vez» la media cumplía todas las recomendaciones
Programa por internet, Países Bajos (2014)95.055 adultos de la población generalConsejos personalizados sobre 5 conductas: todas a la vez o una cada vezCambios pequeños en los dos grupos. Ir por turnos destacó más a los 12 meses y hacerlo a la vez, a los 24. Los autores no pudieron concluir cuál es mejor
Make Better Choices 2, Estados Unidos (2018)10212 adultos de Chicago con cuatro conductas de alimentación y actividad por mejorarActividad física desde el principio o añadida en la semana 7 (la fruta y verdura y el tiempo de pantalla, desde el principio en ambos grupos), con aplicación, llamadas de un entrenador e incentivos pequeños, durante 9 mesesLos dos grupos mejoraron más que el de control. Ir por turnos fue algo mejor a los 6 meses, pero no a los 3 ni a los 9

Un matiz más: en Make Better Choices 2, hacerlo todo a la vez no perjudicó a los participantes, pero sus autores advierten de que en otros ensayos ese enfoque se asoció a más abandonos o recaídas, y de que no se sabe cuántas conductas se pueden cambiar a la vez.10

Otra forma de mirar la pregunta es contar cuántos cambios pedía cada programa. Un metaanálisis de 150 informes sobre programas de alimentación, ejercicio o tabaco, con unos 93.600 participantes, encontró una curva: los programas que recomendaban dos o tres conductas se asociaron a más cambio que los que recomendaban una sola o cuatro o más. Los de una sola eran pocos y su resultado es muy incierto, y en los programas más cortos la estimación más favorable fue, al contrario, la de recomendar una sola, también con mucha incertidumbre.11 Ese metaanálisis cuenta cuántas conductas pedía el programa en total, no si las introducía a la vez o por turnos, y compara programas distintos: no muestra que a una persona le convenga centrarse en dos o tres cosas.

Figura 1. Cuánto cambió la conducta según cuántos cambios pedía el programa

Cambio medio entre el inicio y el final en las conductas medidas, en unidades de desviación típica (d; cuanto más alto, más cambio), ajustado por duración, tipo de conducta y forma de selección de la muestra. Metaanálisis de 150 informes de programas guiados de alimentación, ejercicio o tabaco.11 Compara programas distintos entre sí: muestra una asociación, no lo que le pasaría a una persona que cambiara una, tres o cinco cosas. Las barras de «Uno» y «Cuatro o más» no se diferenciaron estadísticamente.

Qué hacer en su lugar: escalonar los cambios

Si quieres saber qué te funciona, lo que se deduce de todo lo anterior es escalonar: un cambio primero y el siguiente cuando el primero esté en marcha. No es el resultado de un ensayo. La revisión concluyó que ir por turnos y hacerlo a la vez deben considerarse igual de eficaces,6 aunque en dos de los ensayos de la tabla los resultados se inclinaron por hacerlo a la vez.78 Con eso, nos parece razonable pensar que escalonar cuesta poco a cambio de poder distinguir qué aporta cada cambio; es un juicio nuestro, no una conclusión de las fuentes. Un orden posible:

  1. Elige el primer cambio: uno que te importe y que quepa en tu semana tal como es.
  2. Anota una sola medida desde unos días antes, para tener una referencia. Si quieres comprobar de verdad si ese cambio te ayuda, alterna periodos con él y sin él, como explicamos en la prueba personal paso a paso.
  3. Espera a que el primero esté asentado antes de añadir el segundo. No hay un plazo validado: los ensayos de la tabla añadieron la conducta siguiente en la semana 7, a los 4 meses o cada 6 meses, por decisión de diseño.1087 Que un hábito salga solo suele llevar semanas o meses, como contamos en cuánto tarda en formarse un hábito.
  4. Añade el siguiente y sigue anotando la misma medida. Si notas otro cambio, tendrás una pista de a qué se debe, aunque no una prueba, por las razones del principio.

Sobre cuándo añadir el siguiente, los autores de Make Better Choices 2 plantean que quizá habría funcionado mejor hacerlo cuando se hubiera alcanzado el primer objetivo, y no en una fecha fija.10 Sobre el orden hay muy poco: en el ensayo CALM, quienes empezaron por el ejercicio también mejoraron su consumo de fruta y verdura al cabo de un año, una vez añadida la alimentación a los 4 meses, mientras que quienes empezaron por la dieta no llegaron a aumentar la actividad respecto al grupo de control.8 Es un solo ensayo, con adultos de mediana edad y estresados; no basta para fijar una regla.

Si lo que quieres mejorar es el descanso, en la guía de sueño proponemos el mismo punto de partida: elegir una sola pauta y darle unas semanas.

Escalonar no siempre es posible ni necesario. Si un profesional sanitario te ha propuesto un plan con varios cambios, ese plan manda.

Lo que no se sabe

  • Cuántas conductas se pueden cambiar a la vez sin que se resienta el resultado: nadie lo ha establecido.10
  • Cuánto esperar entre un cambio y el siguiente: los ensayos eligieron plazos distintos, y sus autores admiten que otros plazos, o esperar a alcanzar el primer objetivo, podrían haber dado mejores resultados.810
  • Si el orden importa: hay un indicio de que empezar por la alimentación podría frenar después la actividad, que los propios autores consideran por confirmar.8
  • Qué pasa cuando alguien cambia por su cuenta, sin un programa detrás: los ensayos no lo estudiaron. Y buena parte de sus resultados se basan en lo que declararon los propios participantes.8910
Cambiar varias cosas a la vez puede funcionar, y la investigación no ha demostrado que ir de uno en uno sea mejor para conseguirlo. Lo que se pierde es saber qué ha ayudado. Si eso te importa, escalona: un cambio, una medida, tiempo para que se asiente y, después, el siguiente.

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Fuentes

Cada número pequeño del texto lleva a la fuente en la que se apoya esa afirmación. Los consejos prácticos sin número son deducciones a partir de estas fuentes, y los ejemplos con nombre propio son inventados. Es información general: no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Cómo elaboramos estos contenidos

Fuentes consultadas hasta el 28 de octubre de 2026.

  1. Artículo metodológico. Skelly AC, Dettori JR, Brodt ED (2012). Assessing bias: the importance of considering confounding. Evidence-Based Spine-Care Journal. Escrito para la investigación clínica; aquí solo se usa la definición de confusión.
  2. Revisión narrativa. Duan N, Norman D, Schmid C, Sim I, Kravitz RL (2022). Personalized Data Science and Personalized (N-of-1) Trials: Promising Paradigms for Individualized Health Care. Harvard Data Science Review. Pensada para la atención sanitaria; aquí solo se traslada la lógica de las comparaciones personales.
  3. Artículo metodológico. Barnett AG, van der Pols JC, Dobson AJ (2005). Regression to the mean: what it is and how to deal with it. International Journal of Epidemiology. Solo hemos podido leer el resumen.
  4. Artículo metodológico. Collins LM, Murphy SA, Strecher V (2007). The multiphase optimization strategy (MOST) and the sequential multiple assignment randomized trial (SMART): new methods for more potent eHealth interventions. American Journal of Preventive Medicine. Propone métodos para diseñar programas; no evalúa ninguno.
  5. Serie de pruebas n de 1. Sniehotta FF, Presseau J, Hobbs N, Araújo-Soares V (2012). Testing self-regulation interventions to increase walking using factorial randomized N-of-1 trials. Health Psychology. 10 adultos durante 60 días. Solo hemos podido leer el resumen.
  6. Revisión sistemática. James E, Freund M, Booth A y otros (2016). Comparative efficacy of simultaneous versus sequential multiple health behavior change interventions among adults: A systematic review of randomised trials. Preventive Medicine. Seis ensayos de programas guiados publicados hasta octubre de 2015. Solo hemos podido leer el resumen.
  7. Ensayo aleatorizado. Hyman DJ, Pavlik VN, Taylor WC, Goodrick GK, Moye L (2007). Simultaneous vs sequential counseling for multiple behavior change. Archives of Internal Medicine. 289 pacientes afroamericanos con hipertensión en un centro público de atención primaria. Solo hemos podido leer el resumen.
  8. Ensayo aleatorizado. King AC, Castro CM, Buman MP, Hekler EB, Urizar GG, Ahn DK (2013). Behavioral impacts of sequentially versus simultaneously delivered dietary plus physical activity interventions: the CALM trial. Annals of Behavioral Medicine. 200 adultos de 45 años o más con estrés percibido; actividad física declarada por los participantes.
  9. Ensayo aleatorizado. Schulz DN, Kremers SPJ, Vandelanotte C y otros (2014). Effects of a web-based tailored multiple-lifestyle intervention for adults: a two-year randomized controlled trial comparing sequential and simultaneous delivery modes. Journal of Medical Internet Research. Muchos abandonos, y no al azar; efectos pequeños y declarados por los participantes.
  10. Ensayo aleatorizado. Spring B, Pellegrini C, McFadden HG y otros (2018). Multicomponent mHealth Intervention for Large, Sustained Change in Multiple Diet and Activity Risk Behaviors: The Make Better Choices 2 Randomized Controlled Trial. Journal of Medical Internet Research. 212 adultos, sobre todo mujeres con estudios universitarios; tres de las cuatro conductas, declaradas por los participantes.
  11. Metaanálisis. Wilson K, Senay I, Durantini M y otros (2015). When it comes to lifestyle recommendations, more is sometimes less: a meta-analysis of theoretical assumptions underlying the effectiveness of interventions promoting multiple behavior domain change. Psychological Bulletin. Compara programas entre sí: muestra asociaciones, no causas.

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